El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Quien bien ata, bien desata.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Solo ves el árbol y no el bosque.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Non hai mellor rede cá que pilla o peixe.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Enero y Febrero desviajadero.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Quien desprecia, comprar quiere.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Ligero como el ave de San Lucas.
Hablar en plata blanca.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
La vida da muchas vueltas.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
De ese infierno no salen chispas.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Edificar sobre arena no es buena labor.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
La edad no juega ningún papel, a no ser que se sea un queso.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
El relajo es dulce después del trabajo.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.