Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Casa hecha, sepultura abierta.
Magra olla y gordo testamento.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Oveja de todos, cómenla lobos.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
En largos caminos se conocen los amigos.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
En seco o en mojado, por San Lucas ten sembrado.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Vale menos que lo que costó bautizarle.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
El que llora su mal, no lo remedia
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Palabra de boca, piedra de honda.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.