Más vale maña que fuerza.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Las piedras no hablan.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique de mil li.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Cada cual mire por su cuchar.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Cada palo que aguante su vela.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
De día beata, de noche gata.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.