El buen gallo, en todo gallinero canta.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Quien ama, teme.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Agua que no has de beber, déjala correr.
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
El buey solo bien se lame.
A barba muerta, obligación cubierta.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Si hay miseria, que no se note
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
En Mayo regresa el rebaño.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Año de brevas, nunca lo veas.
Cada cual es rey en su casa.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Callemos, que el sordo escucha.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
A quien has de acallar, has de halagar.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
El diablo nunca duerme.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
En boca cerrada no entran moscas.
Las sueños, sueños son.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
Nunca vivas pobre para morir rico.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Escritura es buena memoria.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Las buenas labores honran a los labradores.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.