Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Deja que el buey mee que descansa.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
A barco viejo, bordingas nuevas.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Gota a gota se forma el río.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Padre diestro, el mejor maestro.
La lengua unta y el diente pincha
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Antes di que digan.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
El que va para viejo va para pendejo.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Las piedras no hablan.