Las piedras no hablan.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Cada cual mire por su cuchar.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Si los tontos volaran, quince años nublado.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Cada palo que aguante su vela.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
De día beata, de noche gata.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
Quien ama, teme.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
El buen gallo, en todo gallinero canta.