Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Nadie sabe para quien trabaja.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
El oro legítimo no teme al fuego.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Roma, acuerdos y locos doma.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Pobreza, víspera de vileza.
Necio es quien con necios anda.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Que lo mate Dios que lo crió.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
A consejo malo, campana de palo.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.