A gran chatera, gran pechera.
En arca abierta, el justo peca.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Esa es carne para los perros.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Mala es la llaga que con vino no sana.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
Ojo por ojo y diente por diente.
En casa de tu hermano eructa pollo aunque comas mierda.
Vicio no castigado crece desatado
La monotonía genera aburrimiento
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Pajaro que comió, voló.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
El rico nunca está satisfecho.
Me importa un comino.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Orejas de burro.
Bien casada, o bien quedada.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
Puerco no se rasca en javilla.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Presto se va el cordero como el carnero.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
La vida es una sorpresa continua
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Mal apaña quien no engaña.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.