Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
El de las piedras hace pan.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
El gañán y el gallo, de un año.
Al potro que le alabe otro.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Buena muerte es buena suerte.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
De cuero ajeno, correas largas.
A barba muerta, poca vergüenza.
Al erizo, Dios le hizo.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Campo bien regado, campo preñado.
La nieve presagia una buena cosecha.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
A buena mujer, poco freno basta.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Atrás viene quien las endereza.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Mal ayuna el que mal come.
A rocín viejo, cabezada nueva.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
A gran chatera, gran pechera.
No le pidas peras al olmo.
Agua encharcada, hervida después de colada.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
En arca abierta, el justo peca.