En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
El oficio hace maestro.
Si del sur el viento es, botas de agua a los pies.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Jugar y perder bien puede suceder.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Toda demasía enfada y hastía.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Guardia viejo no cae en gancho.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Cabeza chica, nunca es calva; mucha cabeza poco pelo.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
Para un madrugador, uno que no duerma.
El mejor médico es el carnicero.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
Buena es la linde entre hermanos.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
A casa de tu tía, más no cada día.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Es más molesto que una piedra en el zapato.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
Muero el toro y enseguida, acabase a carreira.
Hacer de una pulga un elefante.
Madre es la que cría, no la que pare.
Úntate con aceite, que si no sanares, te pondrá reluciente.
Buena crianza no pierde punto.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Por Septiembre, quien tenga trigo que siembre.
El buen pagador no necesita prenda.
El sol sale para justos y pecadores.
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.