Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Acúsole porque pisó el sol.
Caer es más sencillo que levantarse.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
No se sienta seguro quien tiene mal el culo.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
Palo dado ni Dios lo quita.
Más merezco; pero contigo me conformo.
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Lo mismo cuesta llegar a cordero que a carnero.
Aún está la pelota en el tejado.
La muerte es imprevisible.
Pascua pasada, el martes a casa.
Donde está el rey, a cien leguas.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
No se pierde lo que se dilata.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Para llegar a saber, aceite del velón has de oler.
Yo no sé hacer empanadas, pero sé donde las hacen buenas.
Vamos a ver de qué tumba salen más muertos.
Un día menos, una arruga más.
En toda casa hay muchas mudanzas.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
El que trae , lleva.
Quien no tiene papo, no es guapo.
El mundo es de la gente activa
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Jamón empezado, pronto mediado.
La soga quiebra por lo más delgado.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
El arbolito desde chiquito.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Domingo, domingo, día de pingo.
Buena madera, buen oficial espera.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
No es lo mismo predicar que dar cargas de trigo.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
Si quieres ser señor, que tu mujer sea mejor.