Saber poco obliga a mucho.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
El más fuerte teme a la muerte.
Hay que poner tierra de por medio.
En casa llena no hay mujer mala.
Si vienen los patos, viene la nieve.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
Burro cargado, busca camino.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
El que la deba, que la pague.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Ladra de noche para economizar perro.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
El celoso no puede ser jocoso.
Amor de lejos contentos los cuatro.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Cada dueño tiene su sueño.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
La familia pequeña, vive mejor.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Escritura es buena memoria.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más