No es oro todo lo que reluce.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Un día de obra, un mes de escoba.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
Un real de deuda, otro acarrea.
El que más puede, más aprieta.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
La manzana podrida pierde a su compañía.
Si no hubiese tercos, no habría pleitos.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Donde hay pelito, no hay delito
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
A misa, no se va con prisa.
No es lo mismo ser que haber sido.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
Según es el dinero, es el meneo.
Camino de Santiago, tanto anda el cojo como el sano.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Dos agujas no se pinchan.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Bueno para en plaza, malo para en casa.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Siempre es mejor el vino.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
Al ratón que no sabe más de un agujero, el gato le pilla presto.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.