Morir sin perecer, es presencia eterna.
A traidor, traidor y medio.
Saber es poder.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
A buena suela, mala pieza.
El hierro caliente se dobla fácilmente.
Mear sin peer, rara vez.
Se oye mal pero descansa el animal.
Es mejor decir allí corrió, que allí murió.
Cada cual es dueño de su miedo.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Pluma a pluma se queda el gallo sin ninguna.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Por el color se vende el paño.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
El enamorado es el camarada del alma.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
El que no te conozca, que te compre.
De lo que se come se cría.
Es más puntual que un ingles.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
Los experimentos, en casa y con gaseosa.
El que nada duda, nada sabe.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.