Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Parto malo, e hija en cabo.
Hacer un hueco para tapar otro.
El corazón que ama es siempre joven.
Agosto y vendimias no son todos los días.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
El vino más bueno, para quien no sabe mearlo, es un veneno.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
La casa se arruina por la cocina.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
A quien no la teme, nada le espanta.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Al roble no le dobles.
Hombre viejo no necesita consejo.
El demonio no duerme.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
El que con locura nace, con ella yace.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
Dicen que la educación se mama.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Buscar cinco pies al gato, y solo tiene cuatro.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.