Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Los patos marinos anuncian nieve.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Agrandado como alpargata de pichi.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
De saltamontes a chicharra poco marra.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Cada día gallina, amarga la cocina.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Febrerillo, mes loquillo.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Esposa mojada, esposa afortunada
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Fue por lana y salió trasquilado.
Me dejó como la guayabera.
Matar dos pájaros con una piedra.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
El necio dispara pronto sus dardos.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
A candil muerto, todo es prieto.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
De buena casa, buena brasa.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
De buena harina, buena masa.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Lo comido por lo servido.