En almoneda, ten la boca queda.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
En amores, los que huyen son vencedores.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Ser más bueno que el pan.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Callado mata conejo.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
A cada cerdo le llega su San Martín.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Viajar con un amigo hace amar la vida
Llevar adarga para viivir vida larga.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
A como come el mulo, caga el culo.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Quien dice la verdad, cobra odio.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
El ojo del amo engorda al caballo.
Hay de todo en la viña del Señor.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.