Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
El que mucho corre, pronto para.
Le debe a cada santo una vela.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Alforjas llenas quitan las penas.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Lo malo nunca es barato.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
A buen señor, buena demanda.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
De sabios es variar de opinión.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
En amores, los que huyen son vencedores.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Oveja que mucho bala, poco mama.
En almoneda, ten la boca queda.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Ser más bueno que el pan.