Quien bien imagina, llámese adivina.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
El que mucho corre, pronto para.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Alforjas llenas quitan las penas.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Le debe a cada santo una vela.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Lo malo nunca es barato.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
A buen señor, buena demanda.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
De sabios es variar de opinión.
También al verdugo ahorcan.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Ser más bueno que el pan.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
En almoneda, ten la boca queda.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Oveja que mucho bala, poco mama.
La paz con una porra en la mano es la guerra
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
La mala cama hace la noche larga.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.