Quien sabe adular sabe calumniar.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Un "quizá" ni ata ni desata.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
La crianza es buena los trece meses del año
Las riquezas, como el estiércol, no sirven para nada hasta que se las esparce.
Llagas viejas, tarde sanan.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Mujer muerte, siete a la puerta.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Quién no gusta del vino, tiene otros peores vicios.
No hay que llevar cocos al puerto.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Por el rastro se da con la liebre.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Con los años viene el seso.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
De petaca ajena, la mano se llena.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Las malas noticias siempre tiene alas.
El mucho joder empreña.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Peso y medida, alma perdida.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
A quien presta nada le resta.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.