Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
Amor nunca dice basta.
Mal de locura, solo la muerte cura.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Para el avaro, todo es caro.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Justo peca en arca abierta.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
La felicidad es como un león insaciable
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Comer y rascar todo es empezar.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Necio es quien con necios anda.
Váyase lo ganado por lo perdido.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
En camino largo, corto el paso.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Es más popular que la adelita.
Necios y gatos son desconfiados.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Dama tocada, dama jugada.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
La Luna no es pan de horno
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
A chico mal, gran trapo.
No busques pan en la cama del can.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.