Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Agua de mayo, no cala el sayo.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
No me quieras dar gato por liebre.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
Más chulo que un ocho.
Para enero, oliva en el brasero.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
Año de brevas, nunca lo veas.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Hablar con bestias es para molestias.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Confesión hecha, penitencia espera.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Amistad de juerga no dura nada.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Es más seguro ser temido que ser amado
Más vale sudar que estornudar.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
La traición place, más no el traidor que la hace.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Necio que calla por sabio que pasa.
Están más concentraos que un jugo de china.
Patada de yegua no duele.