Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Más vale media mierda que mierda entera.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Pereza, llave de pobreza.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Aire gallego, escoba del cielo.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Yantar sin vino, convite canino.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Mierda que no ahoga, todo engorda.
Comer verdura, y echar mala verdura.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Día de agua, taberna o fragua.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Trance peligroso es tener por las orejas al lobo.
El yerro encelado, medio perdonado.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.