En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
Cada burro apechuga con su carga.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Junta de pájaros, agua segura.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
Amor de lejos, felices los cuatro
Reino dividido, reino perdido.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Agua mansa, traidora y falsa.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.