Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
El aburrimiento es una desgracia
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
No cogíamos en el fuego, y parió la abuela.
La flor no se conserva roja cien días.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Gratis, hasta las puñaladas.
La barca pasa, pero el río queda.
No hay que hacerle ruido al chicharrón.
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Bailar la trabajosa.
Una flor no hace primavera.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
La verdad es de un solo color
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
El que se apura, poco dura.
El que se enoja pierde.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Tinto con jamón es buena inyección.
Cuando el marido llega a la casa debe pegarle a su mujer, si él no sabe el motivo, seguramente ella si lo sabe.
Hablen cartas y callen barbas.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Con tontos, ni a coger hongos.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Febrero el corto, el pan de todos.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Más pija que el Don Bosco.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.