Ir a amarrar el zorro.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Obremos a no ver, dineros a perder.
El gozo en el pozo.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
A la mal casada, miradla a la cara.
Para los Santos, nieves en los cantos.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
Olla quebrada, olla comprada.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Ido el conejo me das consejo.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
El perezoso que acaba de comerse una banana, pregunta: ¿Puede plantarse la piel?
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Amor de amos, agua en cestos.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
El agua derramada es difícil recogerla.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Niño malo no castigado, hácese más osado.