Campo abandonado, fuego proclamado.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Nada es barato sin una razón.
El tomate hasta que se remate.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Agua que huela, no la bebas.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
A cama chica, echarse en medio.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
A viña vieja, amo nuevo.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Puso pies en polvorosa.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
La esperanza es lo último que se pierde.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Pedir más es avaricia.
A fullería, cordobesías.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
En Octubre echa pan y cubre.
Amor con casada, solo de pasada.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Échate este trompo a la uña.