Raras veces hay seso en la prosperidad.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
No es ni chicha ni limonada.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
El que come y canta algún sentido le falta.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Más vale oler a asno que a muerto.
Si hay miseria, que no se note
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
El que afloja tiene de indio.
Yegua cansada, prado halla.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
A buena confesión, mala penitencia.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Casa en canto, y viña en pago.
Casa de muchos, casa de sucios.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Es puerco de la misma manada.
A ojo de buen cubero.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Ya me cansé de descansar.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.