Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
La primera cucharada de sopa siempre es la más deliciosa.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
Arandino, borracho fino.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Hombre osado, bien afortunado.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Músico pagado no toca bien.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Si vas para volver, no vayas.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
De boca para fuera.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Poco freno basta, para la mujer casta.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Lo que siembras cosechas.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Cada palito tiene su humito.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).