Marido, comprad vino; que no lino.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Cuervos vienen, carne huelen.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
A la vejez aladares de pez.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Adelante con los faroles.
De los escarmentados nacen los avisados.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Después de la risa viene el llanto.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
En guerra los estados, los libros cerrados.
En verano, no hay cocinero malo.
La virtud en sí es un premio
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
El joven armado y el viejo arrugado.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
El arroz es el nervio de la guerra.