Contra gustos no hay nada escrito.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Un ten con ten para todo está bien.
A la madrastra, el nombre le basta.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Cuidado con la adulación
Tapados como el burro de la noria.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
Con pan, hasta las sopas.
El que nada debe nada teme.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Donde no hay regla se pone ella.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Años de nones, muchos montones.
El que no aprende es porque no quiere.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Nunca olvides tu casa.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.