El que fía lo que tiene, a velar se queda.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
No hay dos sin tres.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Refregadas, duelen más las llagas.
Quien escribe mucho desvaría
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Entre col y col, lechuga.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Pan no mío, me quita el hastío.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Piensa la araña que todos son de su maña.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Amigo viejo y casa nueva
A perro viejo no cuz cuz.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Las mujeres quieren ser rogadas.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.