Yo para ser feliz quiero un camión.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
La barriga llena da poca pena.
Que aproveche como si fuera leche.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
La burla, para quien le gusta.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
La distancia hace a las montañas más azules.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
No cambio tu cacareo por tus huevos.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Ni miento ni me arrepiento.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
Pueblo chiquito, campana grande.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
La leche cocida, tres veces subida.
Maestre por maestre, seálo éste.