Donde dije digo, digo Diego.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
La casa caída, el corral agrandado.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Por pedir, nada se pierde.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Quien no ama no vive
Consejos vendo y para mí no tengo.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Variante: La vaca pequeña siempre parece chala.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
La suerte nunca da, solo presta.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
Dulce y vino, borracho fino.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
No hay más chinche que la manta llena.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.