Quien hace un cesto hace cien.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
Oír campanas y no saber dónde.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
A buen sueño, no hay cama dura.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
No siempre el mejor camino es el más corto.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Burro cansado, burro empalmado.
El buscador es descubridor.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
A la que te criaste, te quedaste.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
A muertos y a idos, no hay amigos.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
Hay más días que ollas.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Con las buenas palabras nadie come.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Luna con cerco, lluvia y viento.
La manzana podrida pudre a las sanas.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
No saber una jota.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.