En la boda, quien menos come es la novia.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Son más los días que las alegrías.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Quien más tiene, más quiere.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
El mandar no quiere par.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
De trigo o de avena, mi casa llena.
El amor y la fe, en las obras se ve.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Hay que amarrar el tamal.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
En Febrero busca la sombra el perro.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
La imagen de la amistad es la verdad
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
El que busca, encuentra.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
¡Se nos creció el enano!
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Una maravilla, con otra se olvida.
A cada necio agrada su porrada.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Toda flor quiere ser fruto.