Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
A la cama no te irás sin saber algo más.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Cada malo tiene su peor.
El hable es plata, el silencio es oro.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Boca ancha, corazón estrecho.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Donde no hay regla se pone ella.
Primero son los presentes que los ausentes.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Reza, pero no dejes de remar.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Cinco: por el culo te la hinco.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.