Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
La intención hace la acción
Gallo viejo con el ala mata.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Hay quien no ve su camino.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Habla directamente al corazón.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
El que quiere besar, busca la boca.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
La vida es una sorpresa continua
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
A quien labora, Dios lo mejora.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Pan para hoy, hambre para mañana.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Echarle mucha crema a sus tacos
Esto es pan para tu matate.
Qué es una raya más para el tigre.