Quien baila y canta, su pena espanta.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Más vale bien amigada que mal casada.
Cuidado con la adulación
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Demasiada alegría es dolorosa
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
El hombre nació para morir, es mortal.
Lo que haces, encuentras.
Un buen día vale por un mal mes
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
No gastes pólvora en gallinazos.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Come y bebe, que la vida es breve.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
El hambre es una fea bestia
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Precaverse contra un posible percance.
En la cancha se ven los gallos.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Si existe, se ve
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Como hormigas en la sartén al fuego.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
La monotonía genera aburrimiento
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
La felicidad viene a la casa donde se ríen.