Olla con gallina, la mejor medicina.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Más vale prevenir que curar.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
El amor puro es mejor con algo de puro amor.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Una buena dote es un lecho de espinos
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
El que con locura nace, con ella yace.
Cuantos más seamos, más reiremos.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
La fantasía es el reposo del alma
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Cada loco con su tema.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
El corazón y los ojos nunca son viejos.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
El necio o no se casa o se casa mal.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Cruz y raya, para que me vaya.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
El amor es más agresivo que el odio
Borracho que come miel, pobre de él!
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Habiendo amor, habrá una olla, con agua, sal y cebolla.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Juan Segura vivió mucho años
Mujer Besada mujer ganada.