Casa sin niños, tiesto sin flores.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Si la lengua erró, el corazón no.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Escoba nueva, barre bien.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Los celos son el amor propio de la carne
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
La adoración es una admiración trascendental
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Sarna con gusto no pica.
Matar dos pájaros con una piedra.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Al rey muerto rey puesto.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Antes de que acabes, no te alabes.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
A cama chica, echarse en medio.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Peor que pulga en la oreja
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Para todo perdido, algo agarrado.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Quien se casa, mal lo pasa.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Juntos en las duras y en las maduras.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Ojo por ojo, diente por diente.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Hoy por mí, mañana por ti.