Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Me cayó como patada en la guata.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Entre bueyes no hay cornadas.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Al mal año, tarria de seda.
Con leña prometida no se calienta la casa.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Otro gallo le cantara.
La burla, para quien le gusta.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
El ojo quiere su parte
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Leche y vino, veneno fino.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Quien mucho da mucho recibe.
No gastés pólvora en chimancos.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Pies, ¿para qué os quiero?.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.