Hay confianzas que dan asco.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Durmiendo es, y me canso, ¿qué no sería trabajando?.
Sale más caro el candil que la vela.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Donde va el perrito, va el gatito.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
La lluvia solo es un problema si no te quieres mojar.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
Dame dineros y no consejos.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Necio que calla por sabio que pasa.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
La pisada del amo, el mejor abono.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
De lengua me como un plato.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Más vale mendrugo que tarugo.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
No todos lloramos el mismo día.
Para colmo de males, tratar con animales.
Año de heladas, año de parvas.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
La avaricia rompe el saco.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Si tienes hijas, comerás buñuelos.