Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
El pecado te acusa.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Tanto pedo para cagar aguado.
Romero ahíto saca zatico.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Vale más muerto que vivo.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
Tronar como un arpa vieja.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
Mediado enero, mete obrero.
Un espejo no sabe ser embustero.
Te pido hojas y me traes ramas.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Buena es la linde entre hermanos.
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Tres españoles, cuatro opiniones.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.