Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
La llaga sana, la mala fama mata.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Cada día gallina, amarga la cocina.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
El vino es la teta del viejo.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
El tiempo todo lo amansa.
El que trae , lleva.
El que juega con fuego, se quema.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
El muerto delante y la griteria atrás.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Año tuero, vaca y muerto.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Lo que fuere sonará.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
No hay que pedirle peras al olmo.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
El vino comerlo, y no beberlo.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.