Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Nunca un peligro sin otro se vence.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Lo bueno dura poco.
Si quieres ser señor, que tu mujer sea mejor.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Predicar en desierto, sermón perdido.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Agua y sol, tiempo de caracol.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Un amigo es un peso en el bolsillo.
El vino en jarro cura el catarro.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Suegra, ni de barro es buena.
Necesitado te veas.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Loro viejo no aprende a hablar.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Quien calladamente arde, más se quema.
El rico nunca está satisfecho.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Para el solano, agua en mano.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.