Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
El gallo donde canta come.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
Más obrar que hablar.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
Dar limosna no aligera la bolsa
Moza dominguera no quiere lunes.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Que no me busquen porque me encuentran.
Alabar y callar para medrar.
De padres asientos, hijos taburetes.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Se sincero y honesto siempre.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
A donde te duele, ahí te daré.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Fruta prohibida, más apetecida.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Nunca pares donde haya perros flacos.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Regla y compás, cuanto más, más.
A la gorra, ni quien le corra.
A quien le dan pan que no coma.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Escucha en el silencio y serás sabio.
Favor publicado, favor deshonrado.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Casa no hará, quien hijos no ha.
A la mujer brava, la soga larga.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.