De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
El barco de las promesas ya zarpó.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Culo veo, culo quiero.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
De lo vedado, un solo bocado.
Cuando el sol sale, para todos sale.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
La muerte, al pobre no se atreve.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Quien aprisa asa, quemado come.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
El que no aprende es porque no quiere.
Los burros se buscan para rascarse.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Lo dicho, dicho está.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Le busca las cinco patas al gato.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
A la mujer no la cates, no es melón.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.