Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
La tierra que me sé, por madre la he.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Quien siembra, siega.
Del necio, a veces, buen consejo.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
No todo el que trae levita es persona principal
Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene la inteligencia; Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y sus frutos más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas; Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. Proverbios 3:13-15
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
A misa, no se va con prisa.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Gallo fino no extraña gallinero.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
Jugar la vida al tablero.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Las penas no matan, pero rematan.
Con pan, hasta las sopas.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.