Del falso bien viene el auténtico mal
Para enero, oliva en el brasero.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Callar y callemos que todos de barro semos.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Donde lloran esta el muerto.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
No tengas como vano el consejo del anciano.
El que come y canta loco se levanta.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Cuando me despierte me llamas.
Del favor nace el ingrato.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
No las tiene Rodrigo todas consigo.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
El que canta y danza se agita y no avanza.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
A perro viejo no hay tus tus.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.