Día de agua, taberna o fragua.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Agua estantía, renacuajos de día.
Ladra de noche para economizar perro.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Irse con la soga entre los cachos.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Del precipitar nace el arrepentir.
Fiate de Dios y no corras.
Quien no tiene papo, no es guapo.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
De descansar, nadie murió jamás.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Agua de mayo, no cala el sayo.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Esto está en chino.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
De todas maneras, aguaderas.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
La gota que derramó el vaso de agua.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Buena muerte es buena suerte.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
Pasará, sea lo que sea.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Para enero, oliva en el brasero.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
En chica cabeza caben grandes ideas.
La mano que da está por encima de la mano que recibe